Offsider
·28 de febrero de 2025
La lesión de Ceballos trastoca el once de Ancelotti

Offsider
·28 de febrero de 2025
Llegó el momento que nunca nadie se había imaginado. Todo el madridismo al unísono lamentando la lesión de Dani Ceballos. El utrerano siempre ha sido un jugador querido por el Santiago Bernabéu por su calidad y magia, pero nunca se había consolidado como titular del Real Madrid. En la temporada 22/23 tuvo su momento cumbre como vikingo, cuando pasó a ser el jugador número doce para Ancelotti, que todavía no se atrevía a sentar a Kroos o a Modric. Sin embargo, ha sido este curso donde Ceballos ha roto todas las expectativas y se ha convertido en un jugador capital para el juego del Real Madrid.
El club blanco empezó el año con mucha ilusión con la llegada de Mbappé, pero en los primeros meses no acompañó el juego a las individualidades. El centro del campo merengue se veía tosco y sin la capacidad de mover de lado a lado el balón para desordenar a las defensas. La baja de Kroos se hacía notar y Valverde no era capaz de imitar en solitario a su ídolo. Ancelotti vio en Ceballos ese perfil para acelerar el juego. Desde finales de 2024 el Real Madrid pedía a gritos la entrada del exbético al once, que siempre que salía cumplía con creces y le daba otra cara al equipo. No fue hasta el Clásico de Supercopa que se terminó de evidenciar la falta de un motor en la medular.
Ceballos en el momento de caer lesionado (Photo by Cesar Ortiz/Soccrates/Getty Images)
Desde entonces, Ceballos acumula nueve de los últimos trece partidos como titular, que han coincidido con la mejor versión del Real Madrid. No eran partidos del montón, el de Utrera ha sido titular en el Derbi de Liga y en la eliminatoria contra el Manchester City de Champions. La baja llega en el peor momento, con la eliminatoria ante el Atlético a la vuelta de la esquina. A ello hay que sumarle la baja por sanción de Bellingham y la fatiga acumulada de Valverde, que le ha privado de jugar en los últimos encuentros.
Carlo Ancelotti está ante una gran prueba. Tiene que mantener la agilidad con balón que le da Ceballos, pero no cuenta con un jugador como el sevillano. Además, tiene que resolver el dilema del lateral derecho: Valverde, Lucas o Asencio por un puesto. En el centro de la zaga también tiene trabajo, confiar en Alaba, mantener a Rüdiger con el canterano o bajar a Tchouaméni. Miles de incógnitas pasarán por su cabeza, un solo cambio le puede hacer reformular todo el once.
Dani Ceballos aguantando el balón entre dos jugadores de Las Palmas (Photo by Diego Souto/Getty Images)
La opción que más sentido tiene es llamar a filas a Modric. El croata está en un buen momento y demuestra cada partido que sigue teniendo un sitio en el Real Madrid. Luka es el jugador más parecido a Ceballos, calma con el balón, capacidad de desplazamiento en largo, eficacia en el pase y creatividad. La gran diferencia a estas alturas de la novela es el físico que aportan, donde Dani supera con creces al longevo Modric. Sin embargo, este cambio se ve con buenos ojos. Permitiría mantener a Valverde en el lateral, Asencio al central y Tchouaméni en un doble pivote con Camavinga.
La otra opción es subir a Valverde al interior y Lucas de vuelta al once. Ancelotti confía mucho en el gallego, aunque es evidente que con la llegada del uruguayo al carril el Real Madrid ha convertido una debilidad en fortaleza. Las opciones de Brahim o Güler son prácticamente nulas. Dar un perfil más ofensivo a la mediapunta y bajar a Modric a la sala de máquinas parece impensable. Por bajo que sea el nivel de Camavinga ahora, el francés tiene un puesto asegurado en el once después de todas las bajas en el mediocentro.
El fútbol es así, un sube y baja constante. Ceballos es el primero que lo sabe. Desde que salió del Real Betis ha tenido innumerables altibajos en forma de pocos minutos, lesiones y etapas de mucha importancia. Ahora en su mejor momento, el deporte le vuelve a dar un revés. Cuando más estaba disfrutando del fútbol, en el último minuto de un partido resuelto, cae lesionado. Estará fuera de las canchas durante dos meses, pero el Real Madrid lo espera como agua de mayo.
En vivo
En vivo